Cuando me enamoro...
1. Broadway, noviembre de 1913 —¡Bien, señores, por hoy hemos terminado! —exclamó el director con evidente satisfacción. A lo largo de toda la semana habían pasado ante sus ojos cientos de aspirantes a actores que habían sido examinados con la máxima atención. Hathaway, además, antes de ser director artístico, había sido él mismo un gran actor, había pisado los escenarios más importantes de Estados Unidos y se había ganado una fama y un respeto que ahora hacían de su compañía teatral una de las más importantes. ¡Todos deseaban trabajar en Stratford! Así, cada año la compañía abría sus puertas para dar la oportunidad a algún joven prometedor de poder cumplir el sueño de convertirse en actor. Gracias a las audiciones que acababan de concluir, Richard Clark y Josephine Murrey se habían ganado un puesto en la corte del rey Robert y, aunque sabían bien que el aprendizaje sería muy duro, su alegría era comprensiblemente incontenible cuando se les comunicó que habían sido elegidos. —A estas a...